Me sorprende realmente hasta dónde pueden llegar las malas intenciones de una persona. Bah, ¿realmente me sorprende? no estoy muy segura de eso.
Últimamente me acostumbré a ver tanta mierda, traiciones, falta de códigos, de amistad, mentiras, etc. Aunque también me sorprende lo que pude lograr: que no me importe. Duele, es raro y todo lo demás, pero cuando pasa el tiempo uno se dá cuenta de que las cosas no son iguales. Perdí GENTE y por eso no vale la pena llorar.